Portada » Blog » Reflexión » Déjate perdonar
Reflexión

Déjate perdonar

Supongamos que estás totalmente embebido en la pantalla de tu celular, leyendo algo interesante, cualquier cosa que ha atrapado toda tu atención.

De pronto, escuchas un tímido “hola” que te sorprende mucho pues, estabas tan concentrado en tu lectura, que no pudiste advertir en qué momento fue invadido tu mágico momento de soledad

Al levantar la vista, te encuentras sentado frente a ti a un pequeño niño que te observa con su curiosa mirada y una amable sonrisa.

Vives unos segundos de tenso silencio que pesan más que una eternidad… De pronto, te resultan aplastantes, cuando descubres que ese niño eres tú mismo… el que fuiste algunas décadas atrás.

Rompiendo el silencio

Ese pequeño “tú” que te sigue observando casi sin parpadear, finalmente se anima a romper el silencio para hacerte una pregunta que quizá ya conocías, pero no querías enfrentar.

Y te dice el pequeño con inocente amabilidad: “¿En dónde perdiste mis sueños, mis deseos de todo eso que me iba a dar felicidad?”

Sientes un nudo en la garganta que no te permite hablar. Tus ojos se llenan de lágrimas y entonces bajas la mirada, tratando de evitar que el pequeño “tú” te vea sufrir.

Abriendo el corazón

Controlas el llanto, intentas dominar la emoción y con profunda vergüenza, decides pedirle perdón a ese niño que alguna vez estuvo tan lleno de ilusión.

Le pides que te perdone por haber renunciado a tu pasión, a tus talentos y dones, para ir tras una profesión que los adultos dijeron que te haría un gran señor.

Le pides que te perdone por haberte acobardado frente a ese terrible dragón, que con rugidos y llamas, custodió aquel castillo en el que tenían prisionera a la princesa que, tú bien lo sabes, fue y es tu verdadero amor.

Le pides que te perdone por los bailes no bailados, las carcajadas silenciadas y los gritos apagados… Le pides que te perdone por todo aquello que “la buena educación” censuró

El abrazo

El pequeño saltó emocionado para abrazarte con renovada ilusión, y así te responde:

“Claro que te perdono, y además te agradezco por abrir tu corazón. Todo lo que creímos perdido, está ahí adentro, intacto, quizá un poco empolvado, pero por fin lo encontramos… ¡Corre! ¡Ve por un sacudidor!”

Etiquetas

Estrella Cisneros

Nacida en la ciudad de México el 5 de junio de 1965.  Radica en Querétaro desde el año 2007.
Desde muy temprana edad mostró su gusto por las letras. A los cuatro años ya leía, siendo su libro favorito una antología del autor Rubén Darío, libro que aún conserva como uno de sus más preciados tesoros.

Miss Estrella, como la llaman sus conocidos, memorizó “A Margarita Debayle” y hasta la fecha le trae bellos recuerdos de infancia al lado de su madre, quien la alentó a disfrutar de la expresión escrita.
Escribió sus primeros poemas a los diez años. Ha participado con escritos de su autoría en certámenes como “Carta a mi hijo” de grupo Novedades, obteniendo el 3er lugar nacional en agosto de 1991, entre más de 2,500 participantes.

Siente gran pasión por la comunicación oral y escrita. Teniendo facilidad de palabra, lo que la llevó a alcanzar niveles importantes en el campo de las ventas directas, aunque lo que realmente disfrutaba era impartir capacitación en grupo y consejería individual.

Amante de las artes en general. Inició su formación musical a los 7 años de edad con clases de piano, instrumento que la acompaña hasta la actualidad. Destaca como maestra particular de piano desde 1985, año en que impartió sus primeras clases a domicilio.

Cuenta con talento especial para las artes plásticas y manuales como la pintura, el dibujo, bordado en tela y repujado en aluminio entre otras.

En su infancia, también fue gimnasta olímpica y formó parte de la selección nacional de judo.

Siempre positiva y de personalidad optimista. Su gran fortaleza espiritual, así como el siempre presente apoyo de su familia, han sido fundamentales para superar adversidades tales como el hacerle frente al síndrome de Behçet.

Agregar comentario

Haz clic aquí y comenta

EnglishSpanish