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Salud

Lamentable pero no basta un abrazo.

La depresión es más que un simple periodo de tristeza o melancolía, de pereza o desánimo. La depresión es un asunto que debe ser atendido por un profesional (psiquiatra). No basta con un “échale ganas” y un fuerte abrazo, por más sincero y amoroso que éste sea.

La depresión no discrimina.  No distingue nivel social ni económico, no hace diferencia por el color de la piel, del cabello, de los ojos o por el partido político, ni por nacionalidad o religión.  La depresión puede llegar en cualquier edad y atacar a cualquier persona.  La depresión es una realidad y requiere atención real.

Lamentablemente, hay culturas o círculos sociales en donde nos topamos con numerosas barreras para atender adecuadamente la depresión, así como cualquier problema de salud mental.  Además de la aceptación de que la depresión es un problema real de salud que debe ser correctamente diagnosticado y tratado, las diferencias socio económicas y coberturas de salud crean un abismo entre la enfermedad y su tratamiento.

Sentir tristeza es normal, tener depresión clínica no.

Alguna vez, por diferentes motivos tales como alguna pérdida personal o laboral, circunstancias adversas muchas veces fuera de nuestro control, etcétera, hemos sentido una profunda tristeza.  Esto es normal, es parte de la vida misma. Pero si esta tristeza o actitud depresiva continúa más allá de un par de semanas, debe buscarse ayuda profesional.

Hablar de depresión clínica es hablar de una tristeza constante, una melancolía permanente.  No es una angustia momentánea.  Es sentirse sin esperanza, es querer darse por vencido.  La depresión clínica es perder el placer por la vida diaria, acarreando conflictos, desinterés y tensión laboral, social y familiar. Daña y agrava condiciones de salud y puede incluso llevar al suicidio.

El silencio puede ser un grito de auxilio.

Una persona deprimida puede no tener fuerzas ni deseos para pedir ayuda. A veces será necesario tener la destreza suficiente para identificar los síntomas y medir el tiempo prudente para solicitar ayuda médica.

Abraza a la persona que está pasando un episodio de tristeza, acompaña en su atención a la que sufre depresión, conoce y respeta a las personas de tu entorno… Aprende a escuchar lo que grita su corazón.

Estrella Cisneros

Nacida en la ciudad de México el 5 de junio de 1965.  Radica en Querétaro desde el año 2007.
Desde muy temprana edad mostró su gusto por las letras. A los cuatro años ya leía, siendo su libro favorito una antología del autor Rubén Darío, libro que aún conserva como uno de sus más preciados tesoros.

Miss Estrella, como la llaman sus conocidos, memorizó “A Margarita Debayle” y hasta la fecha le trae bellos recuerdos de infancia al lado de su madre, quien la alentó a disfrutar de la expresión escrita.
Escribió sus primeros poemas a los diez años. Ha participado con escritos de su autoría en certámenes como “Carta a mi hijo” de grupo Novedades, obteniendo el 3er lugar nacional en agosto de 1991, entre más de 2,500 participantes.

Siente gran pasión por la comunicación oral y escrita. Teniendo facilidad de palabra, lo que la llevó a alcanzar niveles importantes en el campo de las ventas directas, aunque lo que realmente disfrutaba era impartir capacitación en grupo y consejería individual.

Amante de las artes en general. Inició su formación musical a los 7 años de edad con clases de piano, instrumento que la acompaña hasta la actualidad. Destaca como maestra particular de piano desde 1985, año en que impartió sus primeras clases a domicilio.

Cuenta con talento especial para las artes plásticas y manuales como la pintura, el dibujo, bordado en tela y repujado en aluminio entre otras.

En su infancia, también fue gimnasta olímpica y formó parte de la selección nacional de judo.

Siempre positiva y de personalidad optimista. Su gran fortaleza espiritual, así como el siempre presente apoyo de su familia, han sido fundamentales para superar adversidades tales como el hacerle frente al síndrome de Behçet.

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