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Pensamientos tóxicos: hábitos que alimentan tu inseguridad; aprende cómo combatirlos

En el siguiente texto comparto una de mis experiencias dentro de un grupo de científicos y psicólogos que denominamos a estos hábitos -muy frecuentes- como perturbaciones emocionales. Sólo es una forma técnica de referirse a las mentiras que nos decimos a nosotros mismos.

Está declarado que la mente es un sirviente maravilloso, pero un amo terrible, Cuando te sientes inseguro sobre ti mismo, lo que te rodea, con tu relación o de tu vida, hay tres hábitos muy frecuentes del pensamiento que pueden dominar tu mente.

En áreas de la psicología se denominan como “distorsiones cognitivas”, en otros términos: hábitos que perturban tu ser de manera emocional, y es una manera de referirse a las mentiras que nos decimos a nosotros mismos.

Es difícil batallar con estas mentiras porque se sienten precisas y tan reales que hacen que nos sintamos estúpidos, aburridos, incómodos, o inseguros.

Debe quedar claro que todos estos errores de pensamiento o de ideas, de vez en cuando, es parte de la existencia como ser humano, sin embargo, cuando realmente comenzamos a creer o confiarnos en ellos es cuando comienzan a nacer las inseguridades e incomodidades con nosotros mismos, nuestro ser o manera de ser.

Es muy importante aprender -y de manera rápida- qué hábitos más comunes existen en el pensamiento toxico, reconocerlos y saber combatirlos.

Primero tenemos al razonamiento emocional. Este hábito de pensamiento toxico confunde la realidad con los sentimientos, es como cuando te sientes culpable y crees que la culpa es tuya. Cuando te sientes desesperado y crees que no hay salida, si te sientes ansioso porque algo malo está a punto de suceder.

Imagen: The Happening

El razonamiento emocional nos hace sentir todavía más inseguros. Cuando se extiende a nuestras relaciones, ya sea personal o laboral, y es muy frustrante para aquella persona que tiene que batallar con ello.

El segundo pensamiento tóxico es La lectura de la mente. Es exactamente como suena: es la estructura simplificada de saber lo que las otras personas están pensando, haciendo que tu inseguridad ponga pensamientos de juicio en la cabeza de otras personas, en las que te verás reflejado, lamentablemente y por lo general, de modo negativo.

Y el tercer pensamiento tóxico es La personalización: que es exacto a lo que suena y se refiere a asumir que cualquier comportamiento ajeno a la situación tiene que ver contigo. Por ejemplo, si en tu trabajo tu jefe es un gruñón crees que es por algo que has hecho mal. O en otro caso, si tu pareja fue infiel crees que es porque no has de ser suficiente para esa persona.

Cualquier personalización de este tipo termina creyendo que no se puede evitar acabando en el callejón sin salida de la auto-culpa.

Pero: ¿Cómo combatir estos hábitos de pensamiento tóxico y confrontar la inseguridad?

Entendamos que la inseguridad es fundamentalmente esa duda que tienes sobre ti mismo o sobre ti misma, sobre tu competencia, sobre tu valor y sobre tu rendimiento.

Ahora, la mayoría de las personas inseguras pelean todo el tiempo con esta incertidumbre buscando cerrar la brecha y caerles bien o intentando caerles bien a todo el mundo buscando actuar tan bien, que nunca puedan ser criticados.

Lo que hay que hacer en lugar de borrar todas las dudas es prepararse para ellas, buscar protegerse contra los pensamientos inseguros y plantearse expectativas reales.

Actuar como te gustaría sentirte, y poco a poco irás convirtiendo esos sentimientos en una realidad.

Crea hábitos que te motiven a sentirte bien, levántate temprano, date una ducha, desayuna lo mejor que puedas, vístete con ropa limpia, ve de tu variedad de ropa cual te combina mejor, arréglate, no esperes que los demás lo hagan por ti, hazlo tu solo. ¿No te gustó? Repetirás el momento, conoce, investiga, busca, tienes toda la información al alcance en tu bolsillo, convierte tu teléfono en una oficina inteligente, es momento de cambiar y lo más importante: creértelo.

Mi receta para ti es que leas los últimos tres párrafos de mi redacción, de lo que acabas de leer, las veces que lo necesites, en la dosis que sea necesaria hasta que tus sentimientos no se confundan, te sientas más seguro de ti y sigas buscando todas esas mejoras que sientas que necesites.

Ánimos y suerte en tu mejora, cuéntame tu experiencia dejando un comentario, comparte este articulo con alguien más y no olvides dejarme tu like.  

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